Vibrabot, bicho, robobicho, como queramos llamarle. Simpáticos y
rápidos, nunca sabemos hacia dónde van. Sencillo de hacer, con
materiales al alcance de todos, sin ninguna complejidad técnica.
Para construirlo solo se necesita el cabezal de un cepillo de dientes, el motor de vibración de un teléfono móvil, un par de cables cortos y una pila de botón.
No hay comentarios:
Publicar un comentario